¿Porqué es importante emitir el certificado digital a la vez que creo una empresa?

El certificado digital es la herramienta a través de la cual se reciben todas las notificaciones y comunicaciones de la Agencia Tributaria, su misión es validar y verificar que una firma electrónica efectivamente se corresponde con una persona física o jurídica determinada.

Este certificado es personal e intransferible, igual que el DNI o CIF y da fe de nuestra persona en cualquier procedimiento telemático.

En el momento en que se constituye una sociedad mercantil nace la obligación de descargar todas las notificaciones y comunicaciones administrativas de la Agencia Tributaria mediante certificado digital, así pues este es tan obligatorio como imprescindible.

Además, el certificado contiene diversas ventajas y es que, con esta herramienta recibiremos todas las comunicaciones de hacienda de manera telemática, permite la realización de gestiones ante la Seguridad Social, el ayuntamiento o el envío de cartas, telegramas y buro fax desde tu misma oficina. Así mismo, faculta para la presentación de todo tipo de documentación, como por ejemplo, la presentación de los modelos de IVA (036, 037, 111) entre otras muchas.

Dicho de otra manera, el certificado digital ahorra tiempo de espera en la Administración Pública, facilita la presentación de la documentación a tiempo y asegura el recibimiento y envío de todo tipo de comunicaciones y notificaciones esenciales para el buen funcionamiento de tu empresa.

En definitiva, si lo contrata en el momento de la constitución de la Sociedad, podrá formalizarlo ante el notario a la vez que constituye la empresa, evitando desplazamientos, gastos adicionales y además se asegura que recibe todas las comunicaciones de la Agencia Tributaria desde el primer minuto de vida de la empresa.

Las Sociedades Mercantiles frente a las Civiles Particulares

1. Las Sociedades Mercantiles.

La forma jurídica que revista una empresa debe ser la que más de adecue a la actividad que ésta tenga el propósito de desarrollar.

Las sociedades mercantiles son la vía mediante la cual se puede iniciar una actividad empresarial. Po tantor, cuando una sociedad se constituye mediante un contrato mercantil en el que dos o más personas se obliguen a crear un entidad con personalidad jurídica propia, con la finalidad de colaborar en el ejercicio de una actividad y repartirse los beneficios obtenidos, se tratará de una sociedad mercantil.

  • La Sociedad Anónima y la Sociedad de Responsabilidad Limitada.

La Sociedad Anónima es una de las formas en que puede revestirse la sociedad mercantil. Ésta, además de tener personalidad jurídica propia, se caracteriza por el capital que la integra, el cual está formado por aportaciones de los socios divididas en acciones, y no podrá ser inferior a 60.000€. La responsabilidad de los socios por las deudas de la sociedad queda limitada al capital que cada uno de ellos aportó a la sociedad.

La Sociedad de Responsabilidad Limitada es otra de las formas que puede adoptar una sociedad mercantil, en la que el capital social se divide en participaciones iguales, acumulables e indivisibles, y su importe no podrá ser inferior a 3.000€. Aquí, la responsabilidad de los socios se adecuará a las aportaciones de capital que hayan hecho.

En ambas clases de sociedad es necesaria, para su constitución, el otorgamiento de una escritura pública ante Notario, en la que deberá aparecer desde la identidad de todos los socios y su voluntad de constituir la sociedad, hasta los estatutos de la misma, y su inscripción en el Registro Mercantil. Asimismo se verán obligadas a incorporar la expresión o abreviatura de Sociedad Anónima o Sociedad de Responsabilidad Limitada (“S.A”, “S.L”, “S.R.L”).

No obstante, cabe destacar que las Sociedades Anónimas son un instrumento dirigido a grandes empresas, ya que suelen tener un gran volumen de negocio. Así, las SA tienen un proceso de creación es más costoso y más intenso debido a su habitual elevada cotización, lo cual les permite, en numerosas ocasiones, cotizar en bolsa.

 

  1. La Sociedad Civil Particular

La sociedad civil es un contrato privado de colaboración entre dos o más personas que desean realizar conjuntamente una actividad con ánimo de lucro, la cual podrá consistir en convertirse en socios industriales, es decir, que éstos aportarán su propio trabajo, o bien, podrá consistir en convertirse en socios capitalistas, en cuyo caso aportarían bienes o capital  – sin un mínimo preestablecido por Ley –.

Este tipo de sociedad carece de personalidad jurídica propia, por lo que la responsabilidad de los socios por deudas frente a terceros es personal e ilimitada, es decir, una vez se liquida el patrimonio de la sociedad, si no se han legado a cubrir las deudas en cuestión, responden con sus bienes presentes y futuros de forma mancomunada ante todos los deudores.

  1. La Sociedad Limitada Nueva Empresa

La Sociedad Limitada Nueva Empresa es un tipo simplificado de Sociedad Limitada con el que se tiene la pretensión de provocar y estimular la creación de empresas. Así, persigue introducir a los emprendedores en un régimen jurídico societario sencillo con la finalidad de que ayudarles a crecer como empresarios en el marco del derecho de sociedades.

En estas sociedades, las participaciones sociales son indivisibles y acumulables. Además, los socios, cuyo número no puede ascender de cinco, no responden personalmente de las deudas sociales, por lo que deben ser personas físicas.

En cuanto al capital mínimo, que deberá ser desembolsado íntegramente mediante aportaciones dinerarias en el momento de constituir la sociedad, deberá oscilar entre un mínimo de 3.000 euros y 120.000 euros.

Por lo que respecta a la denominación social, éste tipo de Sociedad Limitada se caracteriza porque se compone de los apellidos y el nombre de uno de los fundadores junto con un código alfanumérico único (ID-CIRCE) seguido de las palabras Sociedad Limitada Nuevo Empresa o con su abreviación (“SLNE”).

 

  1. ¿Por qué recomendamos una Sociedad de Responsabilidad Limitada?

La Sociedad de Responsabilidad Limitada es una modalidad que se adapta a la pequeña y mediana empresa, cuyo régimen jurídico es más flexible y menos costoso que otros tipos de sociedad, por ejemplo las Sociedades Anónimas.

Los socios de una Sociedad de Responsabilidad Limitada no son responsables por las deudas de la compañía, por lo que en este sentido es un instrumento mucho más atractivo que una Sociedad Civil particular.

Además, el capital necesario para constituirla es de tres mil euros, lo que conlleva que las PYMES tengan un mayor acceso a la creación de las mismas, por lo que tiene más fácil acceso.

¿Cómo reducir el Impuesto de Sociedades?

En ocasiones, al finalizar el año, nos encontramos con que el Impuesto de Sociedades nos ha aumentado considerablemente. Por ello le proponemos que revise lo que le detallamos a continuación.

En el caso que tenga crédito de algún ente público, le recomendamos que valore si es conveniente llevar a cabo un proceso arbitral o judicial basado en su existencia o cuantía. Esto es para poder comparar los costes del procedimiento con el ahorro tributario y así poder deducir el deterioro de insolvencia.

En cuanto a los gastos relacionados con la atención a sus clientes y/o proveedores, en el que se encuadran desde los gastos en dietas hasta los detalles navideños, cabe hacer apuntar algún aspecto. Éstos, tienen un límite anual deducible del 1% del importe neto de la cifra de negocios, pero dicho exceso no será deducible de la base imponible del impuesto en cuestión.

Además, le recomendamos que verifique le conviene conferir una Reserva de capitalización o una Reserva de Nivelación. Si cumple los requisitos para ello, podría suponer, para su empresa, la rebaja de hasta un 25% del tipo impositivo.

En caso de que su empresa perciba dividendos de participaciones sociales de otras sociedades, le recomendamos que compruebe si cumple con los requisitos para aplicar la exención y evitarse así la doble imposición.

Si alguna de las actividades de la sociedad esta relacionada con el arrendamiento de inmuebles, le recomendamos que verifique si en éste ejercicio económico ha cumplido los requisitos para tributar mediante el Régimen de Entidades dedicadas al arrendamiento de vivienda del Impuesto de Sociedades. Ya que si le comunica a la Agencia Tributaria su inclusión en dicho régimen antes del cierre de éste ejercicio, podrá aprovecharse de la ventaja de éste año.

Para acabar, cabe hacer mención a las Entidades Patrimoniales. Tienen consideración de patrimoniales aquellas sociedades en las que más de la mitad de su activo no está afecto a actividades económica o esté constituido por valores. Si su Entidad se corresponde con dicha definición, no podrá obtener los beneficios fiscales que ofrece el Impuesto de Sociedades, tales como las limitaciones en la compensación de Bases Imponibles Negativas en compraventas, la no aplicación de los beneficios para entidades de reducida dimensión, ni la aplicación del tipo reducido para entidades de nueva creación, o la no aplicación de la exención para evitar la doble imposición por la transmisión de sus participaciones, entre otras.