Las Sociedades Mercantiles frente a las Civiles Particulares

1. Las Sociedades Mercantiles.

La forma jurídica que revista una empresa debe ser la que más de adecue a la actividad que ésta tenga el propósito de desarrollar.

Las sociedades mercantiles son la vía mediante la cual se puede iniciar una actividad empresarial. Po tantor, cuando una sociedad se constituye mediante un contrato mercantil en el que dos o más personas se obliguen a crear un entidad con personalidad jurídica propia, con la finalidad de colaborar en el ejercicio de una actividad y repartirse los beneficios obtenidos, se tratará de una sociedad mercantil.

  • La Sociedad Anónima y la Sociedad de Responsabilidad Limitada.

La Sociedad Anónima es una de las formas en que puede revestirse la sociedad mercantil. Ésta, además de tener personalidad jurídica propia, se caracteriza por el capital que la integra, el cual está formado por aportaciones de los socios divididas en acciones, y no podrá ser inferior a 60.000€. La responsabilidad de los socios por las deudas de la sociedad queda limitada al capital que cada uno de ellos aportó a la sociedad.

La Sociedad de Responsabilidad Limitada es otra de las formas que puede adoptar una sociedad mercantil, en la que el capital social se divide en participaciones iguales, acumulables e indivisibles, y su importe no podrá ser inferior a 3.000€. Aquí, la responsabilidad de los socios se adecuará a las aportaciones de capital que hayan hecho.

En ambas clases de sociedad es necesaria, para su constitución, el otorgamiento de una escritura pública ante Notario, en la que deberá aparecer desde la identidad de todos los socios y su voluntad de constituir la sociedad, hasta los estatutos de la misma, y su inscripción en el Registro Mercantil. Asimismo se verán obligadas a incorporar la expresión o abreviatura de Sociedad Anónima o Sociedad de Responsabilidad Limitada (“S.A”, “S.L”, “S.R.L”).

No obstante, cabe destacar que las Sociedades Anónimas son un instrumento dirigido a grandes empresas, ya que suelen tener un gran volumen de negocio. Así, las SA tienen un proceso de creación es más costoso y más intenso debido a su habitual elevada cotización, lo cual les permite, en numerosas ocasiones, cotizar en bolsa.

 

  1. La Sociedad Civil Particular

La sociedad civil es un contrato privado de colaboración entre dos o más personas que desean realizar conjuntamente una actividad con ánimo de lucro, la cual podrá consistir en convertirse en socios industriales, es decir, que éstos aportarán su propio trabajo, o bien, podrá consistir en convertirse en socios capitalistas, en cuyo caso aportarían bienes o capital  – sin un mínimo preestablecido por Ley –.

Este tipo de sociedad carece de personalidad jurídica propia, por lo que la responsabilidad de los socios por deudas frente a terceros es personal e ilimitada, es decir, una vez se liquida el patrimonio de la sociedad, si no se han legado a cubrir las deudas en cuestión, responden con sus bienes presentes y futuros de forma mancomunada ante todos los deudores.

  1. La Sociedad Limitada Nueva Empresa

La Sociedad Limitada Nueva Empresa es un tipo simplificado de Sociedad Limitada con el que se tiene la pretensión de provocar y estimular la creación de empresas. Así, persigue introducir a los emprendedores en un régimen jurídico societario sencillo con la finalidad de que ayudarles a crecer como empresarios en el marco del derecho de sociedades.

En estas sociedades, las participaciones sociales son indivisibles y acumulables. Además, los socios, cuyo número no puede ascender de cinco, no responden personalmente de las deudas sociales, por lo que deben ser personas físicas.

En cuanto al capital mínimo, que deberá ser desembolsado íntegramente mediante aportaciones dinerarias en el momento de constituir la sociedad, deberá oscilar entre un mínimo de 3.000 euros y 120.000 euros.

Por lo que respecta a la denominación social, éste tipo de Sociedad Limitada se caracteriza porque se compone de los apellidos y el nombre de uno de los fundadores junto con un código alfanumérico único (ID-CIRCE) seguido de las palabras Sociedad Limitada Nuevo Empresa o con su abreviación (“SLNE”).

 

  1. ¿Por qué recomendamos una Sociedad de Responsabilidad Limitada?

La Sociedad de Responsabilidad Limitada es una modalidad que se adapta a la pequeña y mediana empresa, cuyo régimen jurídico es más flexible y menos costoso que otros tipos de sociedad, por ejemplo las Sociedades Anónimas.

Los socios de una Sociedad de Responsabilidad Limitada no son responsables por las deudas de la compañía, por lo que en este sentido es un instrumento mucho más atractivo que una Sociedad Civil particular.

Además, el capital necesario para constituirla es de tres mil euros, lo que conlleva que las PYMES tengan un mayor acceso a la creación de las mismas, por lo que tiene más fácil acceso.