Autonomos: diferencias entre persona física y jurídica

Es importante empezar definiendo que un autónomo (o autonomos) es la persona que realiza una actividad económica con ánimo lucrativo, que no se encuentra sujeto a un contrato de trabajo, sin perjuicio que tenga a personas bajo su mando como asalariados.

Las diferencias entre autonomos persona física versus persona jurídica, radican en que, la primera es autónoma como persona individual y, el segundo, es a través de una sociedad de capital, ya sea porque es socio y trabajador o socio y administrador de la misma.

Una de las principales diferencias entre ambos, y la que más llama la atención, es la cuota mensual que se paga a la Seguridad Social, mientras que en el primer caso hablamos de 267€ mensuales aproximadamente, en el segundo se ve incrementada en 344,90€ mensuales por la cotización mínima.

En el caso de las S.L. a través del sistema CIRCE, siempre que se sea socio y trabajador o administrador con más del 25% del capital social, o el 50% del capital social sea de familiares hasta el segundo grado, deberemos comunicar el alta como autónomo a la Seguridad Social, siempre y en todo caso, aunque ya seas autónomo de manera previa.

En el caso que se sea solamente socio trabajador con menos del 25% del capital social, el régimen al que se deberá acoger es al régimen general. Finalmente, si se es solamente socio, es decir, ni administrador ni trabajador de la empresa, independientemente del capital social que se posea, no se está obligado a cursar ninguna alta, puesto que se es socio inversor o socio capitalista.

También es importante recordar que, a través de la Sociedad Limitada no se puede cursar el alta como trabajador autónomo optando a la bonificación de la seguridad social por la que se pagan 50€ mensuales ya que no está prevista tal ayuda para autónomos de carácter societario.

Así pues, en caso de que se quiera constituir a través del rápido y efectivo sistema CIRCE, ésta es una de las condiciones a cumplir! Por otro lado, si tu idea es constituir la S.L. y dejarla inactiva hasta que empieces la actividad económica, puedes hacerlo sin problema puesto que el alta como trabajador autónomo sólo es obligatoria cuando la actividad de la empresa ha comenzado.